domingo, 14 de noviembre de 2010

LA HISTORIA DE ATHENEA.

Primer capítulo

Durante el reinado de Numa Pompilia hacia el año 675 a.C, existía una familia formada por Decimus, el padre, Abeona, la madre, la preciosa hija menor del matrimonio llamada Athenea que tenía 16 años de edad, rubia, poseía una gran sabiduría y era la niña preferida de Decimus,era una sacerdotisa Vestal que había sido elegida a la edad de 6 años, y debía permanecer pura hasta la edad de 36 años. Sus diez primeros años se habían dedicado al aprendizaje como cualquiera de las vestales, y había sido separada de su familia como decía el procedimiento para permanecer en el templo de Vesta situado en el Foro Romano.
La hermana mayor de 24 años de edad de nombre Alemonia, era de pelo castaño, hermosa también pero no tanto como athenea, muy envidiosa de su hermana, siempre se sentía menos apreciada y valorada que ella, y Augur el mayor con 25 años de edad, era un muchacho noble, cariñoso, que sentía un gran amor por su hermana athenea.
Era una familia acomodada, con dinero. El padre pertenecía al Senado, la madre se sentía muy apenada por no poder cuidar de su hija Athenea

Continuara……..

Valoración personal



Hoy en día y aún teniendo en nuestras manos numerosas herramientas de construcción que nos permiten realizar espectaculares edificios, monumentos, teatros... no hemos sido capaces por ejemplo de realizar una construcción de tanto esplendor como el Coliseo.
Observaciones como esta nos hacen darnos cuenta de lo que era, es y será por siempre Roma, de lo que lleva consigo la gran civilización romana : esos detalles, la magia, la esencia que difícilmente encontraremos en otra parte y que la hacen ser única e inigualable.
Para las personas que no conocen absolutamente nada de esta espectacular cuidad, será una ciudad más entre todas las que hay.
Entre esas personas me incluía yo hace tan solo dos meses, hoy por hoy pensar en Roma para mí, es adentrarse en algo nuevo, emocionante, lleno de cosas por descubrir, y segura de que si aprecias lo que significa la palabra Roma no cabe sitio para la decepción y la apreciación de solo ruinas, si no de recuerdos, de tiempos pasados de los que hoy podemos disfrutar, y lugares en los que podemos transportarnos a través del tiempo.....porque.....no hay mayor ciego que el que no quiere ver la belleza que transciende de lo puramente material, de aquel que observa con los ojos de la ignorancia.

2.3 el Coliseo

El Coliseo de Roma (Colosseum en el latín original; Colosseo en el actual italiano) es un gran anfiteatro de la época del Imperio romano, construido en el siglo I en el centro de la ciudad de Roma. Originalmente era denominado Anfiteatro Flavio (Amphitheatrum Flavium), en honor a la Dinastía Flavia de emperadores que lo construyó, y pasó a ser llamado Colosseum por una gran estatua ubicada junto a él, el Coloso de Nerón, no conservada actualmente. Por sus características arquitectónicas, estado de conservación e historia, el Coliseo es uno de los monumentos más famosos de la antigüedad clásica.
En la antigüedad poseía un aforo para 50.000 espectadores, con ochenta filas de gradas. Los que estaban cerca de la arena eran el Emperador y los senadores, y a medida que se ascendía se situaban los estratos inferiores de la sociedad. En el Coliseo tenían lugar luchas de gladiadores y espectáculos públicos. Se construyó justo al Este del Foro Romano, y las obras empezaron entre el 70 d. C. y el 72 d. C., bajo mandato del emperador Vespasiano. El anfiteatro, que era el más grande jamás construido en el Imperio romano, se completó en el 80 d. C. por el emperador Tito, y fue modificado durante el reinado de Domiciano.[1]
El Coliseo se usó durante casi 500 años, celebrándose los últimos juegos de la historia en el siglo VI, bastante más tarde de la tradicional fecha de la caída del Imperio romano de Occidente en el 476 d. C. Así como las peleas de gladiadores, muchos otros espectáculos públicos tenían lugar aquí, como naumaquias, caza de animales, ejecuciones, recreaciones de famosas batallas, y obras de teatro basadas en la mitología clásica. El edificio dejó de ser usado para estos propósitos en la Alta Edad Media. Más tarde, fue reutilizado como refugio, fábrica, sede de una orden religiosa, fortaleza y cantera. De sus ruinas se extrajo abundante material para la construcción de otros edificios, hasta que fue convertido en santuario cristiano, en honor a los prisioneros martirizados durante los primeros años del Cristianismo. Esta medida contribuyó a detener su expolio y a procurar su conservación.
Aunque la estructura está seriamente dañada debido a los terremotos y los picapedreros, el Coliseo siempre ha sido visto como un icono de la Roma Imperial y es uno de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura romana. Es una de las atracciones turísticas más populares de la moderna Roma y aún está muy ligado a la Iglesia Católica Romana, por lo que el Papa encabeza el viacrucis hasta el anfiteatro cada Viernes Santo

2.3 palacios imperiales del Foro Romano

Los Palacios Imperiales
La residencia más grande e impresionante de Roma fue construida a finales del siglo I d. C. por el emperador Domiciano (81-96 d.C.), y cubría toda la zona central del Palatino. Residencias imperiales en el Palatino. El Palatino es la colina histórica romana. Fue la cuna de Roma, aquí fue trazado el surco de Rómulo y la residencia de los reyes. Por eso la colina fue elegida como Residencia de los Césares.
.El primer palacio imperial, propiamente dicho, fue construido por el sucesor de Augusto, Tiberio. Es la Domus Tiberiana, situada en el ángulo sudeste del Palatino, de la que quedan grandes restos de paredones con pasadizos y galerias decorados con estucos de tipo helenístico.
Nerón edificó la descomunal Domus Aurea. Su nombre obedece al lujo en la decoración. Sería la residencia imperial en el Esquilino. El Emperador había viajado por el Asia y había congeniado con los grandes de aquellas lejanas provincias, pero los arquitectos de la Domus Aurea debieron ser romanos. Posiblemente Celer y Severus que no parecen traducción de nombres griegos. Su concepción arquitectónica era muy parecida a la posterior villa Adriana de Tívoli. De esta espléndida mansión se conserva algunos relieves.
Domiciano volvió a fijar sus miras en la colina venerable, el Palatino, donde Roma había comenzado y expropió la mayor parte del mimo para construir la Domus Flavia, sin respetar los derechos de la gente. Allí se alojaron los emperadores sucesivos, añadiendo dependencias, pero sin alterar el núcleo central del Palacio de los Flavios. Ha sido excavada completamente y con las ruinas descarnadas se han construido las estancias, por lo menos en el papel.


DOMUS TIBERIANA












DOMUS AUREA
                                   DOMUS FLAVIA

2.3 mercados del Foro Romano

MERCADOS DEL FORO ROMANO
Los Mercados de Trajano fueron considerados en tiempos antiguos como una de las maravillas en el mundo clásico; hoy ellos nos presentan sólo una pequeña parte del esplendor de los viejos tiempos. En el II siglo A. C. Apollodoro de Damasco diseñó para Trajan el gran conjunto que incluyó 150 locales usados como tiendas. El conjunto está situado entre el foro de Trajan y las cuestas de Colina Quirinal, exactamente en el punto donde el corte de la colina fue hecho, en terrazas consecutivas; y donde los Mercados están situados. La altura total del corte de la colina corresponde con la altura de la Columna de Trajan. La parte más importante de los Mercados es el Pasillo, construido cubierto de seis bóvedas cruzadas; puede ser considerado el primer centro comercial cubierto de la historia.

2.3 arcos del Foro Romano

ARCOS DEL FORO ROMANO:
Arco de Druso

Este arco no fue dedicado a Druso. El monumental "Arco de Druso" data del siglo III d.C. y era parte del Acueducto Antoniniano construido por el emperador Caracalla (211-217 d.C) para abastecer de agua a sus termas. No es propiamente un arco de triunfo aunque durante mucho tiempo se creyó que así era y que fue construido en honor de Druso en el año 9 a.C.

Arco de Séptimo Severo

Situado en el nordeste del Foro Romano, cerrando la plaza, se sitúa entre los Rostra y la Curia. Su construcción data del 203 d.C. y fue edificado para conmemorar las victorias en las campañas del emperador sobre los partos en los años 195 d.C. y 197 d.C.
El Arco de Séptimio Severo, compuesto por tres arcos, mide aproximadamente, 20 metros de altura por 25 metros de ancho y 11 metros de profundidad y está realizado en travertino y ladrillos, revestidos de mármol.

Colocados sobre los arcos laterales, encontramos cuatro paneles de 3,92 por 4,72 metros, donde se representan episodios de las dos campañas. Se deben interpretar de abajo hacia arriba, empezando por el panel situado más a la izquierda.
Los relieves, en los que se alude a las victorias tanto del emperador sobre los partos, como de sus dos hijos, Caracalla y Geta, se encuentran muy deteriorados.
En la parte superior se encuentra una dedicatoria a Septimio Severo y a su hijo Caracalla. El nombre de su otro hijo, Geta, fue borrado por orden de Caracalla, que tras la muerte de su padre, asesinó a su hermano y mandó borrar su nombre de todos los monumentos




El Arco de Constantino

Los arcos de triunfo son uno de los monumentos más importantes del Imperio Romano, sirvieron de soportes propagandísticos, a parte de su función honorífica.

El arco de Constantino (312-315) situado entre el Coliseo y la colina del Palatino, fue erigido para conmemorar la victoria de Constantino sobre Majencio en la batalla de Ponte Milvio en el año 312 dC. El triple arco tiene cuatro columnas exentas y una decoración escultórica compleja, los medallones y frisos presentan una gran cantidad de temáticas: batallas, sacrificios, distribución de dádivas...

En su parte superior se puede leer lo siguiente: Al Emperador y César Constantino, el grande, el pío, el afortunado, que por inspiración de Dios, grandeza de espíritu y valor de su ejército, liberó al estado del Tirano y de sus partidarios, el Senado y el Pueblo de Roma dedicaron este arco de triunfo.

Fue construido en una época en la cual muchos artistas se habían marchado de Roma para ir a Constantinopla, ese es el motivo por el que la decoración escultórica del Arco fue cogida de otros monumentos más antiguos (ver imagen), práctica que a partir de entonces se convirtió en habitual.

2.3 basílicas del Foro Romano

BASÍLICAS DEL TEMPLO ROMANO

La basílica romana tuvo múltiples usos, dedicándose a mercado, lugar de transacciones financieras, culto o, más ordinariamente, a la administración de justicia; también se utilizaba como lugar de reunión de los ciudadanos para tratar asuntos comunes. En cuanto a su concepción arquitectónica, se trataba de una gran sala rectangular compuesta por una o más naves (siempre en número impar), en este segundo caso, la central era más ancha y alta y estaba soportada por columnas. La diferencia de alturas se aprovechaba para abrir huecos de iluminación en la parte alta de los muros. En uno de los extremos de la nave principal existía una exedra o ábside, donde se instalaba la presidencia, mientras que la entrada se efectuaba por el extremo opuesto a través de un pórtico. En ocasiones, la puerta de acceso también podía situarse en el centro de uno de los lados mayores.
Las basílicas del Foro Romano
El Foro Romano incluye las siguientes básilicas:

            Basílica de Majencio
La Basílica de Majencio estaba situada en el foro de Roma. Era uno de los edificios romanos más importantes destinado a la administración de justicia, y a los tratos comerciales. Su forma y su planta fue copiada en la era cristiana para construir las primeras iglesias
La Basílica de Majencio estaba situada en el foro de Roma. Era uno de los edificios romanos más importantes destinado a la administración de justicia, y a los tratos comerciales. Su forma y su planta fue copiada en la era cristiana para construir las primeras iglesias
           Basílica Emilia 
Edificada por los censores M. Fulvio Nobilior y Marco Emilio Lépido en el 179 a. C. y por ello entonces llamada Basílica Æmilia et Fvlvia detrás de las Tabernae novae luego desaparecidas, rodeándola de tiendas que alquiló a particulares. Fue reconstruida en varias ocasiones, sobre todo por miembros de la gens Emilia la primera en el 78 a. C. por el cónsul Marco Emilio Lépido, por lo que recibió el nombre de Basilica Aemilia. Otra reconstrucción de mayor alcance fue emprendida en el 55 a. C. por el edil curul Lucio Emilio Lépido Paulo, hermano del triunviro Lépido; las obras no acaban hasta el 34 a. C., con el hijo de éste, L. Emilio Lépido Paulo con la ayuda de Julio César.

Basílica Julia:
Cierra por el lado sur el Foro Romano, limita al oeste con el Vicus Iugarius separándola del templo de Saturno y al este con el Vicus Tuscus que la separa del templo de los Dióscuros.
Fue empezada a construir por Julio César en el 54 a. C., de quien tomó el nombre sobre el espacio antes ocupado por la Basílica Sempronia, erigida en 169 a. C. por Tiberio Sempronio Graco, padre de los tribunos de la plebe Tiberio y Cayo, quien para edificarla habría demolido la casa de Escipión el Africano y algunas tiendas de las Tabernae veteres. Para despejar el solar, César tuvo además que desplazar la tribuna de oradores a la extremidad oeste del Foro Romano. La Basílica Julia fue acabada por Augusto, pero se incendió en el 14 a. C. y fue reconstruida por el mismo emperador que la dedicó a sus hijos adoptivos Cayo y Lucio en el 12. Sufrió un nuevo incendio en época de Carino en 283 y volvió a ser restaurada con Diocleciano. Una última destrucción parcial sucedió con el saqueo de Alarico siendo reconstruida por el prefecto urbano Gabinio Vetio Probiano.